¿Ha empeorado el confinamiento los síntomas de la enfermedad de Parkinson?

Las consecuencias de estar en casa, con lupa

Tres meses confinados en casa pasan factura. No solo supone un estrés añadido, una preocupación constante o una ansiedad creciente, también puede afectar a dolencias neurodegenerativas. El empeoramiento de los síntomas de la enfermedad de Parkinson durante el confinamiento así lo demuestran.

Estudiando los síntomas de la enfermedad de Parkinson

La Fundación Curemos el Parkinson junto con la Asociación Parkinson Galicia-Coruña y en colaboración con el Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología y el Observatorio Párkinson de la Federación Española de Parkinson (FEP) han realizado recientemente un estudio a pacientes con EP.

Esta investigación “Covid & Parkinson” ha consistido en cerca de de 600 encuestas a afectados por la dolencia, con preguntas en torno a cómo se han sentido durante los meses de marzo a julio. Todo enfocado a saber si realmente la falta de actividad en el exterior ha hecho que la EP avance con más fuerza.

Un resultado alarmante

Las cifras que se extraen de este estudio son preocupantes: 2 de cada 3 pacientes han empeorado en algún síntoma, y un 33% de los encuestados tuvo problemas cognitivos y trastornos del movimiento. Los más comunes han sido:

  • Bradicinesia (48%)
  • Trastornos del sueño (41%)
  • Rigidez (41%)
  • Alteraciones de la marcha (34,5%)
  • Ansiedad (31%)
  • Dolor (28,5%)
  • Fatiga (28%)
  • Depresión (27,5%)
  • Temblor (21%)
  • Trastornos del apetito (13%)

Todos ellos tienen su explicación: una falta de actividad física provoca los síntomas motores como rigidez o alteraciones de la marcha, mientras que el cambio de rutina altera el sueño, lo que nos hace sentirnos más fatigados o con menos ganas de comer. Un desencadenante, estar en casa, pero muchos efectos relacionados entre ellos.

La relación entre el Covid-19 y los síntomas de la enfermedad de Parkinson

A pesar del aislamiento, sí se recomendaba continuar con el tratamiento de forma activa. Así lo hicieron el 73% de los encuestados. El virus no afecta en mayor medida a los pacientes de EP, como explicamos en este artículo, pero un 95% de los encuestados tomaron medidas rigurosas de prevención (una cifra que recoge la preocupación, pero también el compromiso de pacientes, cuidadores y familiares).

Gracias a esta prevención se ha visto que la frecuencia de COVID-19 en los pacientes con Parkinson parece baja. En este estudio no suben del 2,6% los contagiados.

Los efectos del Covid-19 no son otros que los ya mencionados, el cambio de rutina y el aislamiento en casa, lo que empeora los síntomas de forma indirecta.  Si sucede una situación similar, animamos a realizar ejercicios dentro de casa, consultar con el neurólogo cualquier pregunta que tengamos e intentar apoyarnos en nuestros seres queridos.

En palabras del Doctor Diego Santos

El principal investigador de esta enfermedad es el Doctor Diego Santos, a quien ya tuvimos el placer de entrevistar con anterioridad, nos ha concedido unas palabras acerca de este estudio:

El estudio nos permite observar lo que en las consultas los pacientes y sus familias nos cuentan y vemos de primera mano los neurólogos. Gran sentido de la responsabilidad, y en cierto modo, miedo al contagio, y empeoramiento en muchos casos debido al tener que haber dejado de realizar terapias complementarias. Son muchos los pacientes que echan de menos esto y que las asociaciones hayan tenido que cerrar ha sido muy duro. Se suma la preocupación e incertidumbre y en ocasiones, los problemas del seguimiento asistencial en las consultas. Sin embargo, no nos queda otra que mirar para delante, cumplir con las normal, pero al mismo tiempo intentar retomar nuestras vidas adaptándonos siempre a las circunstancias. Realizar terapias (rehabilitación, ejercicios de logopedia, estimulación cognitiva, etc.) en el domicilio es una alternativa recomendable que puede ayudar algo. La función de las asociaciones es de gran valor y ojalá reciban ayudas para poder ir retomando sus actividades.

Este estudio demuestra que los enfermos de EP son un grupo con riesgo ante situaciones extremas, por lo que debemos, entre todos, aprender más sobre la enfermedad y apoyarles en su día a día.

Recuerda que puedes dejarnos tus propia dudas en la página de contacto de esta web.