Enfermería y Párkinson. Capítulo 3: Trastornos en el habla

Ayudar a los pacientes de Parkinson a comunicarse

La aparición de trastornos del habla en personas que padecen Parkinson hace que la comunicación se convierta en un modo de aislamiento personal y social. Es importante detectar pronto esta alteración, para poder trabajar sobre ella. El papel de la enfermería, en este caso, es facilitar ejercicios que haya facilitado el logopeda. También debe prestar atención y motivar a los pacientes a superar las dificultades.

Y de esto habla la tercera parte de nuestro manual “Cuidados de enfermería en la Enfermedad de Parkinson”. Hablando de estos síntomas, abordará temas que interesan al equipo que mejora la calidad de vida del paciente. En este capítulo se habla de trastornos del habla, un elemento que, antes socializador, se puede convertir en una lucha para los pacientes que lo sufren.

El habla y la enfermería en el párkinson

Esta tercera parte del manual quiere, principalmente, facilitar la comunicación y expresión de los pacientes. En primer lugar, el enfermero valorará la capacidad de comunicarse del paciente. Aquí el protagonista debe ser el paciente, no el cuidador o familiar. Debe valorarse también el estado de ánimo y si toman la medicación de manera adecuada.

El enfermero, en este supuesto, tiene que ir enfocado a enseñar al paciente cómo comunicarse. Algunos aspectos clave de esto son:

  • Conocer los aspectos del habla y la voz que dificultan la comunicación.
  • Controlar la respiración (relajación), fonación, articulación, entonación, prosodia…
  • Conseguir una expresividad facial que mejore la comunicación.
  • Mejorar la adaptación social, disminuyendo el aislamiento.

El papel del enfermero pasa por seguir los consejos del experto en habla, es decir, el logopeda. La consulta debe concluir siempre recordando al paciente realizar sus ejercicios, vocalizar bien, vigilar la velocidad de las palabras y, sobre todo, tener paciencia, pues es un proceso lento.

Se recuerda también que la comunicación no es personal, es cosa de dos o más personas. Por ello, a la hora de intentar hablar, no sólo se piensa en la fluidez. Aspectos como la mirada, la expresión, el turno de palabra… Todos ellos se entrenarán entre el enfermero y el paciente.

Un manual con soluciones

El manual también propone una serie de consejos y ejercicios, en forma de anexos, para que el paciente y el enfermero lo puedan llevar a la práctica:

  • Consejos de logoterapia, como ejercicios de postura, respiración y relajación de músculos.
  • Consejos sobre dicción, con ejercicios de pronunciación de diferentes letras.
  • Un glosario de términos, con palabras técnicas como discinesias, glotis o prosodia.

El habla es un asunto que preocupa a cuidadores, familiares, enfermeros y pacientes de Parkinson. Pero no es el único. Descarga el manual entero y entérate de otros temas.

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