Consejos en el día a día para cuidadores y pacientes de párkinson

Reducir riesgos, facilitar la rutina diaria del cuidador y del paciente

Como explicamos en nuestra web Conoce el Párkinson, hay dos tipos de síntomas, los motores y los no motores. Los síntomas motores son los más reconocibles: temblor, rigidez y bradicinesia, hipocinesia y acinesia (lentitud, disminución y falta de movimiento). Éstos empiezan siendo leves y progresan de forma lenta. Mientras, los no motores tienen que ver con otros aspectos y hay que estar siempre alerta para detectarlos. Entre ellos, están la depresión, la ansiedad, el estreñimiento, el insomnio o la disfagia (dificultad para tragar). Y tanto unos como otros acaban afectando a las actividades cotidianas de los pacientes conforme avanza la enfermedad.

Por eso, es importante seguir una serie de consejos en el día a día de los afectados por el párkinson. No se trata de suplir terapias ocupacionales o las visitas a un fisioterapeuta, sino simplemente de una guía para mantener la autonomía y la independencia en el hogar el mayor tiempo posible.

Consejos del párkinson a la hora de ducharse e ir al baño

En la relación cuidador y paciente, los cuidados que tienen una especial importancia son aquellos que están relacionados con el aseo personal.

En el cuarto de baño, es recomendable tener plato de ducha en lugar de bañera, al igual que colocar antideslizantes y asideros, tanto en ese espacio como al lado del váter. Así, los movimientos serán más seguros. También existe la posibilidad de sustituir un retrete por otro más alto de lo normal, lo que facilitará la incorporación.

En cuanto al lavabo, es mejor optar por grifos monomando, mucho más manejables que los clásicos de dos. Además, tener un taburete alto o un lugar en el que reposar mientras se realiza el aseo personal resulta fundamental. Hay que tener cuidado en el uso de cepillos de dientes y maquinillas de afeitar eléctricas, por las posibles dificultades que exigen estos movimientos tan específicos. Los jabones en barra son los menos recomendables a la hora de ducharse, mucho mejor optar por los líquidos: resbalan menos.

Además, las personas afectadas por el párkinson pueden presentar problemas para controlar su vejiga según van envejeciendo y la enfermedad avanzando. La frecuencia y la urgencia urinaria son problemas bastante comunes, por lo que hay que intentar seguir una serie de pautas como establecer un horario regular para ir al baño, usar pañales para incontinencia, orinales para evitar las idas al baño de noche… y, por supuesto, si el afectado está solo, debe tener siempre el móvil cerca para poder pedir ayuda si fuera necesario.

Cómo vestirse y dispositivos de ayuda para afectados por el párkinson

Siguiendo con las tareas cotidianas, es necesario recordar la necesidad de darse todo el tiempo necesario para realizarlas. Más vale lento pero seguro que rápido y con riesgo. Y el momento de vestirse, hay que cumplir.

Lo primero que debe hacer el paciente de párkinson son unos ejercicios de elongación para calentar los músculos y que pueda moverse después con mayor facilidad. Después, lo más recomendable es usar una silla con respaldo y brazos para empezar a vestirse, evitando siempre hacerlo en el borde de la cama. Por último, se puede ayudar de una banqueta para ponerse calcetines y zapatos.

También hay ciertos consejos para los afectados de párkinson a la hora de escoger ropa:

  • Elegir cremalleras y velcros por encima de los botones y cordones.
  • Usar ropa holgada y muy cómoda.
  • Llevar calzado plano y antideslizante, con cierre elástico o de velcro.
  • Evitar el velvetón y la franela y optar por el algodón y fibras naturales que ‘respiren’.
  • Nunca utilizar medias apretadas.
  • Usar dispositivos de ayuda si fuera necesario: calzador extralargo, cordones elásticos, presilla de cierre…

Y para más información…

Para acabar con este bloque de consejos del día a día en el párkinson, hay que señalar que las actividades intelectuales también ayudan a mantenerse en forma. Ejercicios como leer, charlar, pintar y escribir, sobre todo entre dos líneas paralelas y en grande, también son beneficiosos. Recuerda siempre esta máxima: cuidador y paciente deben trabajar codo con codo, más aún si avanza la enfermedad de Párkinson.