La salud mental, clave para la calidad de vida en la enfermedad de Parkinson

Salud mental y párkinson: una relación complicada

El Día Mundial de la Salud Mental se celebra este jueves, 10 de octubre, y es una iniciativa de la Federación Mundial de la Salud Mental a la que cada año se unen más de 100 países.

El objetivo de esta iniciativa pasa por concienciar y movilizar a la población acerca de cuestiones relativas a la salud mental, acabando así con el estigma que aún hoy en día se mantiene con las personas que sufren estas patologías.

La enfermedad de Parkinson, aunque habitualmente conocida como una enfermedad neurodegenerativa que afecta a la capacidad de movimiento de las personas y que deriva en los conocidos ‘temblores’, cursa también en muchas ocasiones con alguna clase de trastorno psicológico.

Y es que esta enfermedad afecta a las personas en múltiples planos y síntomas en los que no siempre se pone tanta atención y que, en muchos casos, afectan al día a día de la misma manera en la que lo hacen los síntomas más conocidos.

Uno de estos planos es el de la salud mental que hoy, en el Día Mundial de la Salud Mental, queremos reivindicar en unión a la enfermedad de Parkinson. Por ello, vamos a describir los síntomas psicológicos más frecuentes en el paciente con párkinson.

La depresión

La depresión se presenta de manera habitual en los pacientes con párkinson, llegando a ser el trastorno más frecuente. Hasta un 40% de los afectados por parkinson presenta depresión en alguna fase de su enfermedad.

Entre las causas que la originan destacan: la propia enfermedad (que produce una alteración de neurotransmisores), una mala aceptación psicológica de la situación (que avanza con desesperanza, pesimismo o miedo a morir) o incluso la medicación de la propia enfermedad, entre cuyos efectos secundarios se encuentra la depresión.

Los efectos que presenta van desde una baja energía psicofísica, la apatía o la desesperanza pesimista hacia el futuro.

Trastorno por ansiedad

Alrededor de un 15% de los pacientes con párkinson desarrollan este trastorno, frecuentemente asociado a la depresión. Este trastorno se presenta ante una situación externa o problema y se manifiesta aumentando los síntomas parkinsonianos, tanto los temblores como la rigidez característicos de esta enfermedad.

Insomnio

El insomnio es un trastorno del sueño que suele presentarse en la población en general, sobre todo en picos de mucho estrés o cambios y periodos intensos de trabajo. En el caso de las personas con párkinson este tipo de trastornos son muy frecuentes, afectando hasta al 70% de enfermos.

Aunque no se trata de un trastorno grave, sí es uno de los que más dificultades añaden a los pacientes con parkinson, que ven alteradas sus horas de sueño y descanso, como la somnolencia diurna o el cambio de rutina (afectando, a su vez, al cuidador).

Demencia

La demencia describe a un grupo de síntomas que afectan tanto a la memoria como a las habilidades sociales y que se considera lo suficientemente importante como para interferir en la vida diaria de los pacientes.

Son muchas las enfermedades que provocan esta dolencia, en el caso de los enfermos de párkinson, un 10% desarrolla demencia, aunque suele afectar a los pacientes de más edad, en estadio finales. Esta demencia puede afectar a la memoria, la manera en cómo la persona forma su opinión de los demás, el razonamiento y otras habilidades mentales.

La salud mental, a examen

Las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental siguen sufriendo en numerosas ocasiones y aún hoy en día, cierto grado de discriminación. Como cualquier acto de este tipo, esta viene motivada por un absoluto desconocimiento de las causas, síntomas y consecuencias de estas dolencias.

A todo esto, hay que añadir que no es raro que pacientes con trastornos psiquiátricos a tratamiento presenten parkinsonismo farmacológico como complicación, siendo en este caso el manejo multidisciplinar entre Neurología y Psiquiatría clave en beneficio del paciente. A veces hay casos graves, pero siempre se puede hacer algo por el paciente.

Por eso, en este día tan especial, queremos romper una lanza a favor de la normalización de este tipo de trastornos que, en la gran mayoría de los casos, pueden llegar a ser controlados con una medicación y estilo de vida adecuados.