Parkinson y fisioterapia: una relación en defensa de la salud física

La salud física, los profesionales fisios

Cada 8 de septiembre celebramos la labor de un profesional de la salud cada vez más importante y mejor valorado. El fisioterapeuta es una figura clave en la rehabilitación y tratamiento de muchas dolencias. Y esto incluye la gran relación que tienen el párkinson y la fisioterapia. Vamos a conocer más a fondo esta rama sanitaria.

Día Mundial de la Fisioterapia

¿Por qué el 8 de septiembre? Esta fecha coincide con la creación de la WCPT, en español la Confederación Mundial de Fisioterapia. Esta institución promueve la profesión y la da a conocer en todo el mundo. Un comentario tan mítico como “el fisioterapeuta solo ofrece masajes” ya está olvidado. Su papel en el párkinson, en su tratamiento, es de vital importancia.

Y es que su labor es ocuparse de la salud física de los pacientes, especialmente el movimiento y la postura. La RAE lo define como “Tratamiento de lesiones, especialmente traumáticas, por medios físicos, como el calor, el frío o el ultrasonido, o por ejercicios, masajes o medios mecánicos”. Nosotros llegamos más lejos: ayuda al bienestar psicosocial del paciente, al ofrecerle una atención sanitaria completa. Algo tan importante como caminar debe seguir siendo fácil para todos los afectados.

Párkinson y fisioterapia: terapia no farmacológica

Hay tres vías para tratar esta enfermedad neurodegenerativa: fármacos, tratamientos de segunda línea u otras terapias. Mientras que las dos primeras requieren de medicamentos o agentes externos, las terapias no farmacológicas evidencian la relación paciente-profesional. El neurólogo es el encargado de recomendar o dirigir el tratamiento hacia psicólogos logopedas o fisioterapeutas.

¿Por qué la fisioterapia es tan importante a la hora de tratar síntomas motores?

  • Es personalizada, ya que se elegirán los ejercicios adecuados según cada caso.
  • Es continua, ya que puede ver los beneficios a corto plazo y adaptar el tratamiento.
  • Es global, ya que el tratamiento en músculos puede servir para paliar síntomas distintos a los motores.
  • Es de principio a fin, pues responde al avance de cualquier síntoma sin importar el estadio de la enfermedad.

Pero lo más importante es que la fisioterapia mejora la condición física, fuerza y flexibilidad. ¿Cómo lo hace?

  • Tonifica la musculatura y reduce la musculatura orofacial.
  • Enseña a disociar cabeza y tronco, así como las cinturas escapular y pélvica.
  • Mejora la coordinación de extremidades superiores e inferiores.

La ayuda diaria para el paciente de párkinson

El tratamiento puede tener el apoyo de poleas, ultrasonidos, corrientes… pero, en última instancia, se trata de que el paciente aproveche sus recursos físicos o máximo posible.

Entre los tipos de ejercicio físico que mejoran al apoyarse en la fisioterapia se encuentran:

  • Por ejemplo, salir o entrar en la cama.
  • Cambio de posiciones. En la cama, en una silla, el sofá…
  • Dirección. Ponerse de pie o cambiar de dirección.
  • Coordinación de la marcha.
  • Movimientos de las manos.
  • Subir y bajar escaleras.
  • Efectuar distintas tareas a la vez.

Celebramos la tarea de estos profesionales de la salud. El párkinson es un asunto de todos.