Conoce los beneficios del yoga en el tratamiento para el párkinson

La importancia de trabajar por y para tu bienestar

Como ya hemos comentado en artículos anteriores de esta web, pocas cosas son mejores para la rutina del paciente de párkinson que el ejercicio físico. Ayuda a prevenir o retrasar la enfermedad y aumenta la calidad de vida. Pero el deterioro motor y cognitivo progresivo que causa esta enfermedad puede limitar a los pacientes en algunos deportes. Por eso, actividades como el yoga puede ser un gran aliado en el tratamiento para el  párkinson.

Cuerpo, mente y salud

El yoga es una actividad que ha ganado popularidad en la última década. Se trata de una disciplina milenaria que consiste en una serie de ejercicios de estiramiento o equilibrio. La palabra yoga viene del sánscrito y significa unión, y es que, para culturas como la hindú, esta práctica supone la fusión de la mente y el cuerpo.

No sabemos hasta qué punto esto es verdad, pero lo cierto es que tiene beneficios tanto para el cuerpo como para la mente. La gente que lo practica asegura que esta actividad les ayuda a disminuir la tensión, a ganar flexibilidad y, en definitiva, a sentirse mejor con ellos mismos. Unos efectos positivos que pueden ser muy importantes en el tratamiento de los pacientes de Parkinson. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Kansas, ejercicios como el yoga pueden retrasar el avance de la enfermedad de párkinson y mitigar algunos síntomas.

Este estudio investigó los posibles efectos que podía tener la práctica de esta actividad en la salud de las personas con párkinson. Para llevarlo a cabo, se contó con un grupo de control de pacientes que se encontraban en un estado 1 o 2 de la enfermedad. Es decir, se trataba que comenzaban a ver afectado uno o ambos lado de su cuerpo, pero que todavía no habían visto alterado su equilibrio.

El grupo estuvo participando en sesiones de yoga dos veces por semana durante un total de doce semanas. Los resultados fueron positivos: incluir el yoga en el tratamiento para el párkinson mejoraba la forma física de los pacientes e incluso se había conseguido reducir el temblor y los niveles de depresión.

¿Qué beneficios aporta el yoga al tratamiento para el párkinson?

El yoga, como la mayoría de los deportes, consigue una mejora en la salud de las personas. Entre los resultados obtenidos, el estudio destaca la reducción de los temblores, un aumento de la fuerza vital, pérdida de peso y mejoras en la presión sanguínea diastólica y en la capacidad pulmonar expiratoria.

Pero no solo tiene efectos positivos por tratarse de una actividad física, sino también por los beneficios que aporta a la salud mental. Factores que no deben obviarse cuando se trata de la enfermedad de párkinson ya que, según destacan en el estudio, la depresión o la ansiedad tienen un gran impacto en los síntomas.

  • Movimiento y equilibrio: esta actividad requiere de concentración para llevar a cabo correctamente tanto las posturas que se realizan como los movimientos con los que pasamos de un ejercicio a otro. Esforzarse por mantener una postura adecuada mejora la coordinación y fortalece los músculos. De esta forma, el paciente con párkinson que practica yoga puede mejorar su capacidad motriz y su estabilidad. Algo importante para los pacientes de párkinson, ya que las caídas son frecuentes y las fracturas que provocan son causa de un alto porcentaje de los ingresos hospitalarios.
  • Flexibilidad: la rigidez o la resistencia al movimiento afecta a la mayoría de las personas que padecen la enfermedad de párkinson. Por eso es importante incluir en la rutina del tratamiento ejercicios que trabajen la flexibilidad, como es el caso del yoga.
  • Estado de ánimo y sueño: mejorar estos aspectos físicos hace que el enfermo gane seguridad y que, además, se mantenga más activo y participativo. Pero además, son varios los estudios que relacionan la regulación de las hormonas responsables del estrés o la felicidad con la práctica del yoga. Un estudio de la Universidad de California llegó a la conclusión de que esta disciplina producía mejoras significativas en pacientes con depresión y ansiedad de manera similar al ejercicio físico, debido al aumento de serotonina.

En el párkinson, tratamiento y calidad de vida están estrechamente unidos. Y ya sabes el dicho, mens sana in corpore sano. ¿Por qué no empezar a saludar al sol?