Residencia especializada en párkinson: seguridad, salud, bienestar

Buscar la mejor opción para nuestros mayores afectados por la Enfermedad de Parkinson

Cuando una enfermedad neurodegenerativa avanza, el cuidador o el familiar puede no tener la capacidad de atender correctamente a la persona afectada. Es aquí cuando la familia se empieza a plantear si una residencia especializada en párkinson es la solución.  

¿Cómo garantizan estos centros el bienestar de sus residentes? 

Los diferentes tipos de residencia

Según la información publicada por IMSERSO, se pueden clasificar las residencias por tamaño, titularidad, tipo de centro, tipo de alojamiento, precio y nivel de servicios. 

Ante la Enfermedad de Parkinson, se debe tener en cuenta el tipo de centro y nivel de servicios, estableciendo una clasificación a tres niveles: 

  • Residencia para personas con alto nivel de independencia. Por ejemplo, pisos tutelados o complejos residenciales. Son similares a los centros de día.  
  • Residencia estándar. Incorpora servicios de hostelería, atención y cuidado. La gran mayoría de las residencias se encuentran en este nivel.  
  • Residencia especializada. Añaden a lo anteriormente mencionado servicios multidisciplinares que necesitan personas con patologías o síndromes de difícil abordaje.  

En el tercer nivel se encuentran los centros especializados para párkinson, garantizando la comodidad, seguridad y bienestar del residente a través de su medicalización y las facilidades del día a día 

Equipo de expertos de residencias especializadas en párkinson

 Un centro preparado para las personas con párkinson cuenta con una unidad medicalizada, dedicada al cuidado de personas con enfermedades neurodegenerativas. En esta unidad medicalizada se debe contar con tecnología médica avanzada: oxígeno, vacío, silla de ruedas adaptada… pero también con un equipo multidisciplinar de expertos: 

  • Neurólogo/s. Especializado en trastornos del movimiento, el profesional que mejor va a comprender el avance de la enfermedad y ajustar el tratamiento, tanto farmacológico como terapéutico.  
  • Fisioterapeuta/s. Trabajarán en torno a los síntomas motores del residente con párkinson., ayudándole a corregir su postura y a mejorar su marcha.  
  • Psicólogo/s. Preparados para afrontar las dificultades no motoras que puedan surgir: estrés, depresión, problemas de sueño… 
  • Logopeda. La deglución y la forma de hablar están estrechamente relacionados con el párkinson. La logopedia trabaja para mejorar y aprender poco a poco. 
  • Terapeuta ocupacional. Imprescindible para mejorar la rutina del residente y asesorar al equipo “del día a día de la residencia” en el cuidado de personas con párkinson.  

 Otros profesionales implicados con los pacientes de párkinson que pueden estar en estas residencias son el nutricionista, el urólogo, el trabajador social… 

Instalaciones y dieta en estas residencias

Además de los espacios médicos, todas las estancias del centro deben estar preparadas para las personas con párkinson. Las habitaciones y sus baños deben plantear el espacio desde esta dolencia (facilidad para asearse, espacio suficiente para los estiramientos, facilidad para la levantada…).  

 En los salones, gimnasios y zonas comunes se encuentran varios utensilios útiles, como cubiertos especiales, material de deporte adaptado, sillas de ruedas y asientos para facilitar que los residentes se sienten y levanten de forma sencilla. 

 Por último, la comida y la dieta debe estar enfocada en los problemas de deglución y disfagia. Si no sabes qué preguntar respecto a este tema, echa un vistazo a nuestro artículo sobre nutrición en párkinson Podrás preparar una batería de preguntas que hacer a la residencia. 

Información adicional

Si estás buscando una residencia especializada en párkinson, te asaltarán algunas dudas antes de tomar la decisión. Compara varias de estas residencias para saber cuál responde a tus necesidades y la de los tuyos. Y no te quedes con ninguna pregunta, estos centros estarán encantados de resolverlas.  

 Un último consejo: busca una residencia que ofrezca amplios horarios de visitas y contacto permanente con los familiares. Así conocerás su estado de salud cuando quieras. También podrás estar al lado de tus seres queridos, ofreciéndoles tu apoyo, comprensión y cercanía.