Pruebas para diagnosticar parkinson: hablemos de pruebas diferenciales

Una enfermedad que puede dar lugar a confusiones

No hay una prueba diagnóstica concreta en la enfermedad de Parkinson que nos diga a la primera si tenemos esta patología. Los neurólogos se basan en exploración clínica para determinar si los signos son propios de esta dolencia o si tienen que ver con otro motivo (parkinsonismos). Si solo necesitamos saber el día a día del paciente y la exploración física del mismo, ¿por qué son necesarias las pruebas complementarias?

¿Cuál es la razón de las pruebas complementarias para diagnosticar parkinson?

Dado que en el párkinson cada caso es diferente de otro y no conocemos la causa de la enfermedad, es importante un seguimiento continuo. Y un control de esta magnitud necesita desechar cualquier otra dolencia (lo que se conoce como diagnóstico diferencial). Dejando a un lado el parkinsonismo provocado por fármacos, las más comunes y similares al párkinson son:

  • Parálisis Supranuclear Progresiva.
  • Atrofia Multisistema.
  • Degeneración Corticobasal.

Si quieres saber más de estas enfermedades, puedes descargarte el PDF aquí.

En resumen…

Las pruebas diferenciales nos ayudan a descartar enfermedades similares al párkinson, para así poder realizar el tratamiento correcto y tener información sobre el pronóstico.

Tipos de pruebas complementarias para diagnosticar parkinson

El párkinson es una enfermedad que comienza de forma asimétrica, avanza lentamente y responde muy bien a la medicación al principio. Si ante el diagnóstico para el párkinson alguno de los síntomas es atípico, el neurólogo puede sospechar que estemos ante un caso de parkinsonismo atípico. Es decir, distinto de la enfermedad de Parkinson.

En la actualidad se pueden realizar algunas pruebas que pueden ayudar a conocer qué es lo que nos está pasando exactamente. ¿Cuáles son las pruebas complementarias para el diagnóstico de parkinson?

  • La Tomografía Axial Computarizada craneal se utiliza, a veces de forma urgente, para excluir parkinsonismos secundarios (inducido por fármacos, tumores o enfermedades metabólicas, entre otras).
  • RM o Resonancia Magnética cerebral. Si existen signos clínicos atípicos al explorar, se utiliza para descartar otras dolencias como tumores, esclerosis múltiple o la hidrocefalia crónica. La resonancia ha demostrado que halla indicios de un parkinsonismo primario atípico (los que hemos comentado más arriba), de tal forma que, en la parálisis supranuclear progresiva, atrofia multisistémica o degeneración cortico-basal, puede haber signos radiológicos muy característicos.
  • SPECT y PET. Tomografía computarizada por emisión de fotón único o de positrones. Estas técnicas de Medicina Nuclear estiman el funcionamiento de distintas áreas cerebrales.
  • DATScan. La prueba de Medicina Nuclear más usada en la actualidad. En realidad es un SPECT, usándose un radiofármaco que se inyecta en vena y llega al cerebro, uniéndose solo a las neuronas que generan dopamina. Puede ayudar a distinguir la enfermedad de Parkinson de un parkinsonismo farmacológico, temblor esencial o causa psicógena.

No hay que olvidarse del análisis de sangre la cual es útil para conocer el estado del paciente.

Lo más importante: ¿qué te dice el neurólogo?

Por muchos artículos, noticias o estudios que leas, lo más importante es preguntar al médico que esté llevando tu caso. Él conoce mejor que nadie cómo están avanzando tus síntomas, y puede recomendar las pruebas que crea oportunas. Pero si notas algo extraño avísale: es un gesto que puede salvar tu calidad de vida.