Día Internacional: El párkinson y el bienestar en el Día de la Felicidad

La firmeza con la que nos enfrentamos a los inconvenientes de la enfermedad mejora nuestra calidad de vida

Desde hace nueve años, cada  20 de marzo se celebra el Día internacional de la Felicidad. Una fecha proclamada por la ONU para reconocer del papel que desempeña la felicidad en la vida de las personas. La felicidad tiene muchas aristas y pilares que la conforman, pero básicamente, para conseguirla, hay que acabar con tres problemas: las guerras, el hambre y la desigualdad.

Si trasladamos esta búsqueda de la felicidad al párkinson, podemos hacer una analogía con los diferentes factores que afectan al bienestar de los pacientes, cuidadores y familiares afectados por el párkinson:

  • Las guerras pueden ser los síntomas de la EP que más afectan a la estabilidad emocional.
  • El hambre se correspondería a la falta de atención, cuidados y medios en torno a la enfermedad.
  • La desigualdad puede hacer referencia a cómo es vista y valorada esta enfermedad en la sociedad.

Veamos punto por punto cómo se puede buscar la felicidad en párkinson.

Enfrentarse a los síntomas, en especial los que no se ven a simple vista

Los síntomas motores como el temblor, el bloqueo en la marcha o la rigidez son los más habituales y visibles en el párkinson. Por supuesto que afectan al humor del paciente, que puede sentir frustración al no poder desenvolverse con normalidad. Pero no hay que pasar por alto los síntomas neuropsiquiátricos.

Los síntomas no motores neuropsiquiátricos se pueden dividir en varios subtipos: psicóticos, control de impulsos y afectivos

La ansiedad y la depresión son los síntomas afectivos que más afectan a los pacientes con párkinson. (Un tercio y hasta un 50% respectivamente). Agravados en ocasiones por las discinesias, las sensaciones que generan, varían desde la falta de motivación hasta el derrotismo, la tristeza o la apatía. Una sensación que puede ser triple: afecta al paciente, cuidador y familiar.

Si detectas alguno de estos síntomas, acudir al neurólogo te puede ayudar a abordar esta situación, o recomendar acudir a otro profesional. El psicólogo o el trabajador social tienen pautas y experiencia para ayudar a ver la enfermedad desde otra óptica, encontrando soluciones que hagan frente a los problemas relacionados con ella.

Cómo la felicidad en párkinson depende de muchos implicados

El entorno de un paciente de EP, aquel que da respuesta a sus necesidades, es muy variado. Desde los profesionales del sector salud que vigilan su evolución y bienestar hasta el familiar o cuidador que vela por su día a día, hay todo un mundo de medios tecnológicos, científicos, arquitectónicos y humanos.

Puede parecer, en primera instancia, que no  hay suficientes recursos para atender a las necesidades que tienen los afectados por la EP. Este prejuicio, opuesto totalmente al bienestar de los afectados, puede combatirse sabiendo que:

  • En España hay muchas asociaciones en las que preguntar, participar en sus actividades o estar al día de las novedades en torno a esta dolencia neurodegenerativa.
  • Muchos hospitales incorporan Unidades de Trastorno de Movimiento, con profesionales de todos los ámbitos.
  • Actualmente hay puestas en marcha varias líneas de investigación, tanto en causas, síntomas y cuidados.

En este caso, el “hambre” mencionado por la ONU se puede contrarrestar con información y, sobre todo, gracias a las personas que trabajan día a día en la enfermedad.

Seguro que en tu ciudad más cercana hay alguna asociación encantada de ayudarte con tus problemas frente al párkinson. Ponte en contacto con ellos.

La importancia de mantener informado

Aunque hay gran parte del camino recorrido respecto al conocimiento de la sociedad sobre la enfermedad de Parkinson, aún falta esfuerzo. Asociada comúnmente con el temblor y un medicamento dopaminérgico, sabemos que la EP es mucho más.

A día de hoy es necesario hacer entender que:

  • La felicidad de los más de 150.000 pacientes de párkinson en España no es la única en juego, también la de sus cuidadores, familiares y entorno cercano
  • Que los síntomas son variados y la enfermedad avanza de forma muy singular en cada paciente.
  • Que toda la sociedad debe comprender mejor esta y otras enfermedades neurodegenerativas, incluirlas en su imaginario colectivo para dar su apoyo.

Recapitulando, una mejor atención ante síntomas emocionales, un acercamiento a los medios de ayuda para afectados y más conocimiento en la sociedad. En el Día de la Felicidad, y los otros 364 días, la felicidad en párkinson es una realidad de vital importancia.